Estómago e intestino centro de tu salud

por Lorena Bao

¿A qué nos referimos cuando hablamos de dispepsia, estreñimiento, vientre hinchado?

Analizaremos con detalle cada una de estas situaciones. La dispepsia: dolor de estómago, acidez, hinchazón abdominal, digestión lenta. Vamos a examinar brevemente los “problemas de estómago”, tan comunes que, según las estadísticas, casi todas las personas los sufren al menos una vez en la vida. Afortunadamente, solo para una minoría de estas personas la causa de sus problemas es una enfermedad grave.

Realiza el test en el botón de abajo y pasa por nuestra Farmacia Altavista para recoger los resultados. 

En todos los otros casos se habla de “dispepsia funcional”, es decir, de trastornos originados por numerosos motivos que de todas formas pueden considerarse “benignos” en cuanto no existe una enfermedad causal propiamente dicha. Entonces, ¿qué puede hacerse cuando aparecen problemas “de estómago”? ¿Cómo puede saberse qué producto es preferible tomar? ¿Cómo puede saberse si es necesario acudir a un Médico o por el contrario, como ocurre la mayoría de las veces, si es posible curarse por nuestra cuenta o con la ayuda del Farmacéutico? Tengamos presente que no existe un único síntoma que permita reconocer con exactitud la causa de una dispepsia, pero vale la pena recordar que algunos trastornos deben ser realmente tenidos en cuenta porque podrían estar correlacionados con una enfermedad seria. La comprensión de estos problemas puede abordarse, en nuestra opinión, en dos etapas.

  • Primera etapa

Averiguar si existen trastornos que necesariamente requieran consultar al Médico.Son aquellos que llamamos “señales de alerta” (Factores de Riesgo):

-Vómito persistente o con sangre, heces negras como el alquitrán o pérdidas de sangre roja en las heces, pérdida de peso inexplicable, dificultad persistente para deglutir, anemia, dolor en el pecho
- haber sufrido anteriormente una úlcera gástrica u operación de estómago.
-Trastornos “digestivos” acompañados de coloración amarilla en los ojos (ictericia).

Si un trastorno “de estómago” se manifiesta conjuntamente con una de estas “señales de alerta”, especialmente si sucede de forma continuada, no esporádica, conviene hablar con el Médico, quien evaluará el caso, estudiando entre otras cosas el historial clínico personal y familiar, y decidirá si debe administrarse un tratamiento o realizar exámenes específicos como análisis de laboratorio, ecografías, gastroscopias, radiografías, visitas a especialistas, etc. Recordemos, además, que los trastornos “dispépticos” deben ser especialmente tenidos en cuenta cuando aparecen por primera vez y duran mucho tiempo en individuos mayores de 45-50 años o si continúan varias semanas incluso después de haber seguido un tratamiento adecuado.

  • Segunda etapa

Excluida la existencia de señales de alerta, trataremos de entender cuál es el origen de nuestra dispepsia. 

Para ello resulta útil saber cuál es el síntoma “que más trastorna”. En general, pueden presentarse tres situaciones distintas: el síntoma que caracteriza nuestro trastorno es una sensación persistente de “dolor de estómago”; los síntomas principales son eructación con sensación de acidez, ardor en el pecho o en la boca del estómago que sube hacia la garganta; los síntomas principales son hinchazón de estómago, sensación de llenura desagradable, sensación de digestión lenta y difícil. 

El primer caso podría estar relacionado con acidez gástrica tipo gastritis o úlcera. 

En el segundo existe un reflujo de ácido desde el estómago hacia el esófago. El tercero refleja, en general, un trastorno de la motilidad del estómago.

Con este servicio, podrás realizar el test del Bienestar Gastrointestinal y obtener controles de evaluacion :

Mapa del Bienestar Gastrointestinal

Autodiagnóstico de los Factores de Riesgo

Consejos personalizados según los resultados

 Realizar Test 

Pedir cita

Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de Privacidad de Google y los Términos de Servicio.